Hasta el momento, los Grandes Eventos del DCU que hemos revisado en esta sección son los siguientes:
Crisis on Infinite Earths (1985): borrón y cuenta nueva, el multiverso desaparece, dando lugar a un solo universo, cohesionado, donde la continuidad será la soberana suprema.
Legends (1986): la imagen de los héroes de la Tierra es atacada -y casi destruida- por el maléfico Darkseid. Como resultado de esta saga, aparece la nueva Justice League.
Millennium (1988): los Guardianes del Universo trabajan para crear la nueva generación de superhéroes. Claro que no contaban con los Manhunters.
Invasion! (1989): una coalición de alienígenas, liderada por los dominadores, se une para doblegar a los héroes de la Tierra.
Armageddon 2001 (1991): en diez años más, un superhéroe que abrazó el lado oscuro se convertirá en dictador mundial.
War of the Gods (1991): todos los dioses de todos los tipos se unen para destruir la Tierra.
Eclipso, The Darkness Within LINK (1992): un villano místico va tomando control de los héroes de la Tierra para dominar el planeta y reformarlo a su imagen y semejanza.
Así, llegamos a 1993, año en que el mundo de las editoriales de cómics pasaba por una de sus mejores etapas. Apenas un par de años antes, el número 1 de X-Men (Vol. 2), escrito por Chris Claremont y dibujado por la superestrella Jim Lee, había vendido la friolera de ¡OCHO MILLONES DE COPIAS!, con lo que se convirtió en el cómic más vendido de la historia, rótulo que conserva hasta el día de hoy.
Las editoriales copaban los kioskos con muchísimos títulos cada mes. Image Comics había salido al mercado el año anterior, con espectaculares números de venta mensual para sus primeras series: Spawn, WildC.A.T.S. y Youngblood.
Sólo para dar un ejemplo de la cantidad de revistas que salían a los kioskos, a esas alturas, las familias de cómics de Superman y Batman publicaban cinco títulos mensuales cada una, mientras que los X-Men publicaban 8 títulos mensuales. En resumen, bonanza económica a granel, lo que daba pie para que las editoriales se arriesgaran en peligrosas aventuras editoriales.
En ese contexto, el año 1993 trajo fuertes sacudidas al DCU, con dos magnos acontecimientos que repercutieron a lo largo y ancho de todo el universo superheróico y más allá. Todo, porque ese año DC Comics se atrevió a estirar un poco más el elástico, sacudiendo las raíces de dos de sus personajes más emblemáticos. Esto trajo voluminosas cifras de venta y una desmedida cobertura mediática, incluso haciendo que gente que normalmente no lee cómics se interesase en las aventuras de estos héroes.
El primero de estos acontecimientos tuvo lugar con La Muerte, el Funeral y la Resurrección de Superman, sobre la cual ya hemos hablado largamente y acerca de la que no me voy a extender, más allá de recomendarla como lectura obligatoria de cualquier fan del azuloso.
El segundo gran evento fue la Caída del Murciélago. Por primera vez en casi sesenta años de historia, el manto de Batman no sería llevado por Bruce Wayne. Derrotado completamente por el genio esteroidizado Bane (que se dio el gusto de romperle la espalda, venciéndolo incluso más allá que el Deacon Blackfire en la miniserie The Cult), Bruce Wayne tuvo que retirarse temporalmente a sus cuarteles de invierno, dejando a Jean Paul Valley a cargo de la responsabilidad de proteger Gotham City. En el ejercicio de sus funciones, el nuevo Batman rediseña el traje, lo llena de armas y gadgets, y le da al vigilante enmascarado una nueva actitud, mucho más despiadada, que le permite acabar con Bane en un abrir y cerrar de ojos, pero que -a la vez- destruye poco a poco la reputación de Batman. Así, no hubo más opciones, y un recuperado Bruce Wayne tuvo que volver a ponerse el disfraz y reclamar lo suyo a coscacho limpio.
Eso, en muy resumidas cuentas. Pero, durante casi dieciocho meses, y totalizando más de 65 revistas, esta historia -que apenas afectó el resto del DCU- fue LA gran saga de Batman de los ’90. Si bien la calidad de la historia es inconstante, y tiene muchísimos altibajos en la parte artística (mal que mal es sobre una docena de dibujantes, con estilos que van desde Jim Aparo hasta Kelley Jones), es increíblemente ambiciosa y de algún modo refleja la realidad de las grandes editoriales en ese momento, que se atrevían a alterar un status quo de varias décadas, atrayendo con ello nuevos lectores, pero por otro lado ahuyentando a los más dogmáticos.
(Para quienes estén interesados en seguir esta historia, en estos momentos se está re-publicando en forma semanal en los kioskos chilenos en edición española).
¿Qué vino después de estos mega eventos? Bloodlines: todo el DCU contra unos lindos parásitos aliens cambiaforma que se alimentan del líquido espinal fresco de humanos recién muertos. Claro que, para no complicarse demasiado buscando humanos que hayan perecido hace poco, los matan ellos mismos y absorben su alimento directo del cristiano mientras muere. Algunas personas -en estricto rigor, 27- sobrevivieron el proceso, convirtiéndose en super héroes (el que más duró fue el asesino a sueldo Tommy Monaghan, Hitman, que se empinó por los 60 números de su revista mensual).
Modificando un poco la estructura típica de las sagas por ese entonces, la historia se concentró en 23 anuales (divididos en tres capítulos) y dos libros finales, que componen un capítulo aparte (como ya es tradicional, los anuales del azuloso serán revisados aquí el próximo sábado):
Capítulo 1 - Bloodlines: Outbreak
Lobo Annual 1
Superman: The Man of Steel Annual 2
Batman: Shadow of the Bat Annual 1
Flash Annual 6
New Titans Annual 9
Superman Annual 5
Green Lantern Annual 2
Batman Annual 17
Justice League International Annual 4
Capítulo 2 - Bloodlines: Earthplague
Robin Annual 2
Action Comics Annual 5
Legion of Super-Heroes Annual 4
Green Arrow Annual 6
Detective Comics Annual 6
Justice League America Annual 7
Adventures of Superman Annual 5
Hawkman Annual 1
Capítulo 3 - Bloodlines: Deathstorm
Deathstroke Annual 2
Eclipso Annual 1
Demon Annual 2
Batman: Legends of the Dark Knight Annual 3
Team Titans Annual 1
L.E.G.I.O.N. Annual 4
Capítulo 4 - Bloodlines: Bloodbath
Bloodbath 1
Bloodbath 2
Así, en esta oportunidad la historia comienza directamente en los anuales, sin una revista que haga una introducción al tema como en las dos oportunidades anteriores (Armageddon 2001 y Eclipso).
La conclusión de la historia, narrada en los dos libros, es casi tan mala como la historia en sí misma, y no voy a entrar en detalles más allá de señalar que el guión es de Dan Raspler (que se ha destacado con una larga carrera como editor de distintos títulos para DC Comics), mientras que el ho-rri-pi-lan-te arte se distribuye entre los lapicistas Chuck Wojtkiewicz, Bill Willingham, Sal Velluto y Val Semeiks y los entintadores Agop Gemdjian, Keith Wilson, Jeff Albrecht, Del Barras y Tom McWeeney.
Todo, para permitir que los nuevos superhéroes tuvieran su minuto de fama y así vender aún más revistas (usando la misma estrategia comercial de Millennium, con similares resultados).
Luego vendría el esperpéntico intento de Dan Jurgens de reformular el DCU a su imagen y semejanza: Zero Hour (1994). Un nuevo borrón y cuenta nueva, para arreglar los desaguisados post-Crisis.
Notas relacionadas:




Menuda pega de Darkseid. Es como para hacerle un nuevo monumento en Apokolips.
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Esa serie, yo una vez leí una reseña y realmente el argumento no tiene sentido, ni siquiera para explicar la naturaleza de meta-gen (lo ponen como un mecanismo de defensa humano) contradiciendo la explicación en Invasion (una alteración atípica de la estructura genética) y mas encima casi todos esos New Bloods (cualquier parecido con los Young Blood de Image es coincidencia) están actualmente muertos o M.I.A.
Realmente se te agradece esta titánica tarea digna de un New God Darkseid
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apoyo a Mau en la mención a Darkseid en Apokolips
Salve!!
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