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Borrón y cuenta nueva al estilo Marvel (segunda parte): Heroes Reborn

El After Xavier de Marvel, aparentemente, dejó a más de de un ejecutivo de la compañía contento y tentado para probar con nuevas “continuidades”, aún a costa de vender el alma de la compañía al diablo (o de hacer maquiavélicos tratos con ex empleados con los que se juró no volver a trabajar nunca más).

Un poco de historia: en 1992 un grupo de dibujantes superventas de Marvel (liderados por Todd McFarlane, Jim Lee y Rob Liefeld) dejó la compañía para fundar su propio sello, Image Comics. La premisa de Marvel era que lo que vendía eran sus personajes, y no los artistas, por lo que los dejó ir sin más, convencidos de que regresarían al poco tiempo con la cola entre las piernas. Unos cuantos meses –y apabullantes cifras de venta- refutaron más allá de cualquier argumentación la idea de Marvel. Lo que vendía eran los super-artistas. Los personajes daban lo mismo (al menos en lo inmediato).

Como sea, hacia 1996 los personajes más emblemáticos de Marvel estaban de capa caída. Los Avengers, Iron Man y los Fantastic Four sufrían con bajas cifras de ventas, argumentos deslavados y arte olvidable (Captain America se salvaba con los guiones de Mark Waid). Se necesitaba un golpe de timón que permitiera repuntar la venta de estas revistas, algo creativo, original, nunca antes visto.

La necesidad tuvo cara de hereje, y Marvel le ofreció a sus antiguos empleados Lee y Liefeld hacerse cargo durante un año de cuatro títulos dentro de un nuevo concepto auto-contenido. Lee tomaría los Fantastic Four e Iron Man, mientras que Liefeld haría lo propio con los Avengers y Captain America. Todo, en un nuevo universo de bolsillo, bajo la etiqueta Heroes Reborn.

(Esto, previa locura del Professor X y su alter-ego Onslaught que envió a estos héroes a un nuevo universo, sacándolos temporalmente de la continuidad Marvel).

Así, Lee y Liefeld disponían de un maravilloso campo de juegos, con personajes queridos y conocidos, para poder re-contar sus historias a su entera voluntad, cambiando algunos elementos para hacerlos más accesibles a las nuevas generaciones, y desprendiéndose de la carga que significaban, a esas alturas, más de treinta años de historia publicada (al fin y al cabo, nada muy distinto de lo que sería el universo Ultimate algunos años después).

La calidad de los títulos fue bastante dispar: los títulos de Jim Lee estaban a años luz de los de Liefeld, y no solo a nivel de arte. El Captain America de Liefeld debe estar entre los títulos de superhéroes peor dibujados de la historia (con perdón de Jim Aparo y Pat Broderick). Los guiones de Liefeld también dejaban mucho que desear, al punto que al cabo de seis números Liefeld se bajó del proyecto dejando todo en manos de Lee.

Sin embargo, las ventas fueron de lo mejor que vieron estos títulos en muchos años. Finalmente, James Robinson  escribió un número 13 para cada serie, y en una nueva saga titulada Heroes Return los personajes volvieron a su continuidad habitual, y aquí no ha pasado nada.

Como comentaba al iniciar el artículo anterior: los New 52 no tienen nada de original. Lo único que nos resta esperar es que los genios de DC (léase Dan Didio y sus esbirros) cierren de una buena vez la puerta de esta nueva continuidad y nos permitan regresar a leer nuestros héroes en la manera en que nos gustan.

Comentarios
  1. Bicho Azul
    • darkseid
  2. El Comediante
  3. Rodrigo Baeza
  4. GRAYSON
    • darkseid
    • Kyle_Rainer
  5. Alvaro Murga
  6. juanamichi

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