Contando hacia atrás: 5
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Número cinco de esta columna. Sólo quedan dos semanas en Estados Unidos para que termine Countdown y los últimos números son todo lo interesantes que no fueron los otros.
Como habíamos dicho en la última columna, esta entrega es parte de una mirada distinta en la narración. Acá esta la ultima parte de la que será el inicio de la historia de Kamandi.
Buddy Blank cruza la ciudad junto a la Legionaria Una. Es gracias a ella que logran superar todos y cada uno de los ataques que reciben de las hordas de personas infectadas. La ciudad esta en ruinas, y aun cuando saben que los pocos héroes que quedan y tratan de salvar la ciudad esta haciendo todo lo posible, es tanto y sucede todo de forma tan rápida que difícilmente pueden verlos en acción.
Poco a poco, dejan de ser los ciudadanos normales, también los villanos y los superhéroes por igual aparecen afectados por el virus. Lo que termina en un caos total, incluso a nivel global.
Ray Palmer y los suyos solo logran ver con tristeza el gran desastre que han traído consigo y no puede sino sentir culpa de ello.
Al llegar a casa, Buddy Blank ve pasar su vida en unos segundos, sólo espera lo peor. Su nieto ha salvado de la infección, pero no su hija, quien no dudo en atacar al niño. Pero la llegada de ellos viene precedida por ratas infectadas, las que atacan a Una como si supieran que es el humano a vencer. Buddy en una reacción de la que se avergüenza pero cree necesaria, se aleja para salvar al niño, sólo para terminar a merced de su hija.
Recuerdo que en el colegio tuve un electivo de los tipos y valores en la literatura occidental. Donde el héroe era representado como el ser que ante todo ponía el bienestar de los demás por sobre el resto, donde aun cuando podían haber diversos motivos de fondo para su actuar, terminaba siendo la generalidad el honor. En el caso de Una, esta no marca la diferencia, ya que su último esfuerzo termina siendo el alcanzar al abuelo y su nieto, salvándolos incluso a costa de entregar su anillo de Legionaria y, morir en una tierra y un tiempo que no eran los suyos. Solo con el poder mental que fuerza al anillo a darle el poder de volar a su portador, logran llegar hasta una instalación del gobierno. La misma donde alguna vez se dirigió el proyecto de Brother I, el cual aun en orbita logra mostrar lo poco y nada que queda de la Tierra, la cual en pocos tiempo es destruida por los políticos que aun no afectados, que ante acusaciones reciprocas de quien soltó el virus, terminan lanzando bombas nucleares contra todo lo que quede en pie.
Los últimos esfuerzos son para ver partir a los visitantes de otra tierra, con destino desconocido. Luego de eso nada. Solo queda aprender a defenderse con lo que hay a mano en el bunker y tratar de alguna vez lograr el perdón del niño que queda atrás, por convertirlo en el último niño de la tierra.
Supongo que a nadie le suena extraño al terminar este número que acá estamos viendo el surgimiento de Kamandi. El gran desastre del cual muchas veces se hizo mención es este (si no nos espera otro más a la vuelta de la esquina). La solución a la mano, que podemos agradecer al existir un multiverso, para cruzar en más de una oportunidad en el futuro las historias de la creación de Jack Kirby que ronda un mundo post-apocalíptico, junto a la de varios superhéroes. Buscando una historia de interés y si es posible de calidad, dejando de lado los lazos de continuidad que una sola tierra podrían tener.

Nos leemos en sólo cuatros… ¡Y con la pregunta y las bases del concurso!


che cris soy de argentina puedo participar del concurso???
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Ya envié la siguiente columna con las bases, que debería aparecer a la brevedad (la idea es terminar las columnas antes del termino de esta semana), ahí vendran noticias con sus pro y sus contras para todos.
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