En otro intento por aumentar las ventas a costa de “primeras ediciones”, DC publicó en Julio del 2002 cuatro revistas con la etiqueta DC 1st en cubierta. La premisa era volver a enfrentar, “por primera vez”, a algunos personajes de la editorial. Una licencia creativa, fuera de continuidad, un poco como los elseworlds pero sin alterar el tiempo ni el espacio.
En ese contexto, una revista contaba un encuentro entre el Linterna Verde de la Edad de Oro, Alan Scott, y el de la edad de plata, Hal Jordan. Otra enfrentaba a Batgirl con el Joker. Y las otras dos contenían historias de Superman. Dos “primeros encuentros” de Superman.
El “primer encuentro” con Flash lo revisaremos la próxima semana.
Hoy, revisaremos el “primer encuentro” de Superman con un personaje conocido como el último czarniano: Lobo (nombre que, en dialecto khund, significa “aquél que devora tus entrañas y disfruta haciéndolo”).
En la ficción, Lobo es un extraterrestre proveniente del planeta Czarnia, un edén donde no existía la violencia ni la maldad… hasta que él nació. Es el último czarniano porque mató a todos los demás. No contento con eso, es el cazador de cabezas más famoso y temido del universo. Despiadado, disfruta con la violencia excesiva y el dolor ajeno. Tiene superfuerza, poder curativo, y habilidades de rastreo que le permiten seguir una pista de una punta de la galaxia a la otra.
En el mundo real Lobo fue creado por Keith Giffen y Roger Slifer, y debutó en el número 3 de Omega Men, publicado en Junio de 1983. Rápidamente se convirtió en el antihéroe por excelencia del Universo DC, publicándose varias miniseries, apareciendo como invitado estelar en muchísimas revistas y -finalmente- conquistando su propio título mensual.
El personaje de marras es, en resumen, el opuesto absoluto de Superman. En la continuidad se han enfrentado varias veces, siempre con victorias muy estrechas para el kriptoniano. Mal que mal, Lobo es su igual en fuerza… y no tiene sus restricciones morales.
¿Cuál puede ser la necesidad de contar, nuevamente, un primer enfrentamiento con Superman? Ninguna válida, al menos no desde el punto de vista artístico. Solamente los cochinos dólares, el objetivo de vender un poco más.
El escritor responsable de esta cosa es Keith Giffen (si, el mismo de la Liga de Giffen!), que acá demuestra que, como todos los mortales, tiene que pagar cuentas a fin de mes. El guión no aporta nada. Muchísimo mejor el encuentro entre el azuloso y Lobo en Superman: TAS.
El dibujo corre por cuenta de Cliff Rathburn, conocido en su casa, que tiene una exigua carrera haciendo lápices y entintando. En ocho años, no ha participado en más de 30 cómics ya sea dibujando o trazando.
Las tintas son de Rob Leigh, que si bien entinta con frecuencia, ha trabajado más como… letrista.
El conjunto artístico cumple. No es el mejor dibujo que se haya visto, ni tiene una composición innovadora.
Lo único interesante de la revista es la portada del maestro Kevin Nowlan.
En definitiva, un bodrio intragable, cero aporte, que deja en evidencia que, más veces de las que a uno le gustaría, DC es manejada con criterios estrictamente de negocios.
Notas relacionadas:




A parte del ooobvio interés comercial, tal vez la idea de este comic fue, en parte, el asociar el primer encuentro de Supermán con un Lobo más salvaje. Esta imagen bestial fue adoptada como definitiva después que tomara el personaje Simon Bizley, quién le dió un impacto visual y fuerza innegables al cazador czarniano.
Recuerdo el verdadero primer encuentro de Supes con Lobo, donde el tipo, para cumplir un contrato, llega a la Tierra a matar a Supermán, absolutamente borracho y, aún así le da una feroz paliza a nuestro héroe, dejándolo como membrillo de colegial en cuestión de segundos. Supermán no lo conocía y supongo que se confió. Su aspecto era mucho menos intimidante que ahora y, creo que los lápices de esa historia corrieron por cuenta de Dan Jurgens, en la época en que aún me gustaban sus monos.
Este Lobo más compuestito, fue el mismo que se enfrentó a Guy Gardner en la Liga de Giffen y, tal vez la idea de DC fue implantar en la memoria colectiva de sus lectores, un primer encuentro con un Lobo definitivo, aunque en lo personal, pienso que el personaje podría haber cambiado físicamente de manera natural y, no habría por qué suponer que su imagen fue siempre la misma, menos aún en una historia que, por lo que comenta Darseid, dejó harto que desear.
¿Te gustó el comentario?
0
0
Recuerdo que en la pelea de la que habla Mau, se trató de racionalizar la paliza que le dio Lobo a Superman diciendo que en ese momento estaba influenciado/poseído por el Erradicador, así que por eso Supes no le puso mucho pino al asunto
¿Te gustó el comentario?
0
0