Después de una serie de macrosagas derechamente mediocres (War of theWorlds, Eclipso, Bloodlines), DC intentó retomar el rumbo apuntando nuevamente a la grandeza con las historias épicas de Zero Hour y Final Night, consiguiendo su objetivo sólo en forma parcial.
Para lograr, finalmente, una historia grande, memorable, y a la altura de las grandes sagas del pasado, DC apostó sobre seguro, buscando una historia que bebiera de las fuentes de Jack “King” Kirby, y encargándosela nada menos que a un escritor reputado, el mismo que poco más de una década antes resultado tendría que ser absolutamente memorable.
Así nace Genesis, una miniserie de cuatro números publicada con frecuencia semanal en Octubre de 1997, con lápices de Ron Wagner y tintas de Josef Rubinstein, que no sólo no logró el objetivo buscado sino que, además, mostró que el gordo Byrne ya no estaba para grandes cosas.
Tal como en Legends (link), el malo de turno acá es Darkseid, quien quiere tomar ventaja de un fenómeno interestelar de proporciones: la Godwave (algo así como la “ola divina”). Esta ola atravesó el universo hace muchísimo tiempo, creando dioses en varios planetas. En el caso de la Tierra, creo los dioses egipcios, griegos, romanos, etc. La ola llegó al final del universo (algo con lo que Stephen Hawking seguramente no estaría de acuerdo), rebotó, y en su segunda pasada creó a los superhumanos. Hasta ahí, todo bien. El problema es que la ola llegó nuevamente al origen, y re-rebotará, oportunidad que Darkseid quiere aprovechar para tomar control de ella y utilizarla contra los superhéroes.
La historia comienza mostrando cómo diversos superhéroes de la Tierra pierden o ven disminuidos (o alterados) sus poderes en el peor momento posible: Flash,Green Lantern, Shazam!, e incluso el mismo Superman. Pero este fenómeno no afecta solamente a los héroes. Los seres humanos normales también sienten una suerte de disminución de sus capacidades, como una suerte de depresión breve que les hace dudar sobre lo que pueden hacer. Batman concentra el análisis, para determinar que los distintos superpoderes tienen un origen común, que se ve afectado por este fenómeno desconocido. A esas alturas, ya prácticamente todos los superseres del planeta están teniendo problemas. Para complicar las cosas un tanto, una invasión extraterrestre amenaza la Tierra.
Finalmente los científicos logran identificar una onda de radiación que pasó por la Tierra hace cuarenta mil años, y nuevamente mil años atrás. Mientras los invasores siguen con sus naves estacionadas en órbita, sin atacar, la acción se desplaza a New Genesis, hogar de los New Gods, donde siguen los debates y análisis respecto del fenómeno. En la Tierra, la tensa espera se rompe con el ataque de las tropas de Darkseid, en distintos puntos del planeta, mientras la flota invasora sigue tranquila. J’onn J’onnz, en forma invisible, entra en una de las naves, para encontrarse con los Darkstars, que responsabilizan a la Tierra de la onda de radiación, y vienen a hacer justicia.
En un extremo del universo, está la Fuente, el origen de todo. Ahí se enfrentan, finalmente, los héroes de la Tierra y Darkseid y sus tropas, mientras en la Tierrala desesperanza entre las personas normales arrasa. Entre tanto estira y encoge, la desesperación total llega a la Tierra, y la Fuente se rompe. ¿Qué puede pasar si uno de los bordes del universo se destruye?
Finalmente todo se resuelve en un debate más bien filosófico, sin grandes luchas, al cabo del cual la crisis de turno concluye con una solución impensada.
Las revistas del DC que se vieron afectadas directamente, y que forman parte de la historia lateral de Genesis, son:
Adventures of Superman 551
Aquaman 37
Azrael 34
Batman 547
Green Lantern 91
Impulse 30
Jack Kirby’s Fourth World 8
Legion of Super-Heroes 97
Lobo 44
Power of Shazam 31
Resurrection Man 6
Robin 46
Sovereign Seven 27
Spectre 58
Starman 35
Steel 43
Superboy and the Ravers 14
Supergirl 14
Superman 128
Superman: Man of Steel 72
Teen Titans 13
Wonder Woman 126
Xero 6
Young Heroes in Love 5
Tristemente, toda esta parafernalia no logra cuajar del todo en ningún momento. La sola idea de que todos los superpoderes de los distintos héroes tiene un origen común es, por decir lo menos, insostenible. ¿Cómo pueden estar vinculados los poderes de Aquaman con los de Green Lantern y Flash, por mencionar sólo tres?
Hay un viejo dicho popular que reza “el que mucho abarca, poco aprieta”. Acá el dicho se cumple a cabalidad. El bueno de John Byrne no resistió la ambición, trató de abarcar mucho con su historia, y se le fue completamente de las manos. Claramente esta historia pudo tener un resultado mucho mejor de no haber partido de una premisa tan rebuscada.
El resultado final, así como el efecto de esta saga en el resto del DCU, habla por sí sola: nunca más se volvió a mencionar esta crisis, ni la Godwave, ni la idea de los orígenes compartidos para los superpoderes. Desapareció de un plumazo. Y, en comparación, eso no ocurrió ni siquiera con la horripilante Millennium, que al cabo de varios años todavía era mencionada como parte de la continuidad. En definitiva, un ambicioso intento, una memorable oportunidad, que se desperdició.
Notas relacionadas:




esta saga es asquerosa, si no se leen los numeros correspondientes al 4 mundo de jhon byrne no se sabe para donde va la micro.
si la ven escapen
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pesima si la pueden comprar esperen a que se las regale su peor enemigo
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