Que Estoy Leyendo: Sandman
Es difícil reseñar en menos de mil seiscientas palabras lo que significa leer (o releer) la historia del amo de los sueños, Dream de los Eternals, Sandman. Esta criatura de ficción inventada por el británico Neil Gaiman (reutilizando nada más que el nombre de un personaje clásico de DC) tiene una serie de aventuras que se deja leer una y otra vez, en una narración llena de texturas, disfrutable en múltiples niveles, que representa sin lugar a dudas uno de los pináculos del cómic mainstream norteamericano de fines de los ’80 y comienzos de los ’90, en lo que constituyó una primera avanzada cuyo testimonio tomarían más tarde Preacher, Fables, y una larga lista.
Claro que la historia contada en los 75 números de Sandman no se centra exclusivamente en Dream. Comparten protagonismo en sus aventuras sus seis hermanos, los Endless, cada uno de los cuales personifica un concepto, una emoción, una componente de la vida humana. Así, tenemos a la joven y gótica Death, cuya misión es venir a recoger a las personas en el momento de su muerte y acompañarlas en el inicio de su nueva vida; la demente Delirium, que antes era Delight, quien representa la locura y el desorden; el inmenso Destruction, que ha sido el impulsor de todas las guerras y catástrofes con las que el ser humano ha devastado su propia especie y el planeta; la pequeña y deforme Despair, a quien las personas recurren cuando se quedan sin ninguna alternativa; el indefinido Desire, que enciende pasiones incontrolables; y finalmente el inamovible Destiny, que lleva en su inmenso libro el registro de lo que pasó, lo que pasa y lo que –inevitablemente- pasará.
Junto a ellos hay unos cuantos personajes más, exclusivos del mundo de Dream, que las ofician de secundarios en sus aventuras. Entre ellos está su fiel sirviente Lucien, responsable de la biblioteca del mundo del sueño, en la que están los mejores libros que nadie escribió pero que sí soñó. También está el Corinthian, la personificación de una de las pesadillas más aterradoras. Los hermanos Cain y Abel, el cuervo Matthew, y Mervin Pumpkinhead, una suerte de ayudante/goma.
La mejor manera de leer esta larga historia es respetando su orden lógico. Para tal tarea, nada mejor que los tomos recopilatorios editados en innumerables oportunidades por Vertigo, en cada uno de los cuales figuran distintos equipos artísticos (para quien tenga un bolsillo más, por así decirlo, generoso, no es mala opción comprar los cuatro volúmenes Absolute que cubren toda la colección más abundantes extras). A continuación me extenderé un poco sobre cada uno de estos arcos argumentales, con mi evaluación personal de cada uno. Obviamente, cada uno de ustedes está en condición de opinar y disentir de mi opinión (mal que mal, para eso está la opción “dejar un comentario”).
Preludes and Nocturnes (arte de Sam Kieth, Mike Dringenberg y Malcolm Jones III):
El origen de todo. Los primeros ocho números de la serie, al comienzo de los cuales el personaje principal aparece capturado durante décadas en el reino mortal de los hombres. Mientras tanto, en su reino el desorden ha hecho de las suyas, las pesadillas andan sueltas por el mundo, para lo que Dream necesita recuperar sus objetos de poder. También hace su primera aparición el personaje con más onda de toda la serie: Death.
Mi evaluación: 4 estrellas de 5. Pocas series regulares tienen un despegue tan potente como este. Al arte de Kieth se complementa perfectamente con la prosa de Gaiman, en un libro que atrapa y no suelta.
The Doll’s House (arte de Mike Dringenberg, Malcolm Jones III, Chris Bachalo, Michael Zulli y Steve Parkhouse)
Recopilación de los números 9 al 16. Dream sigue persiguiendo los sueños y pesadillas fugitivos de su reino, que deambulan en el mundo de los despiertos. Aparece uno de los personajes más terroríficos de un cómic mainstream, el Corinthian. Y también una convención de asesinos en serie. En este arco acontece un hecho aparentemente menor, relacionado con el Sandman de la Edad de Bronce, que tendrá repercusiones cincuenta y tantos números más tarde. Comienza a quedar en claro que Gaiman piensa en grande.
Mi evaluación: 4 estrellas de 5. Gaiman acá dejó claro que no iba a respetar las convenciones del género, sino que estaba dispuesto a transgredirlas una y otra vez. La convención de asesinos seriales es de lo más chistoso que he leído alguna vez, y sólo a un británico podría habérsele ocurrido.
Dream Country (arte de Kelley Jones, Charles Vess, Colleen Doran y Malcolm Jones III)
Un libro breve, con apenas cinco números (del 17 al 20) que engloban cuatro historias independientes en las que aparecen una musa, un gato que quiere cambiar el mundo, William Shakespeare (que será un personaje recurrente en la serie) y un inmortal.
Mi evaluación: 3 estrellas de 5. Un volumen corto y flojo, que sólo aporta con la participación de Shakespeare. En definitiva, totalmente prescindible.
Season of Mists (arte de Kelley Jones, Mike Dringenberg, Malcolm Jones III, Matt Wagner, Dick Giordano, George Pratt y P. Craig Russell)
Otra historia de ocho números, del 21 al 28. Dream amó al menos una vez, miles de años atrás. Y, enojado con su amante, la condenó al infierno, donde aún permanece. Tratando de enmendar su error, parte al infierno, donde se entera de que el regente del lugar, el mismísimo Lucifer, lo ha abandonado. Y le ha dejado las llaves. Y hay una lista de interesados en quedarse a cargo.
Mi evaluación: 4 estrellas de 5. Nuevamente Gaiman estira un poco más el elástico, yendo aún un poco más allá. Notables diálogos, y el despegue de Kelley Jones como artista de primera línea.
A Game of You (arte de Shawn McManus, Coleen Doran, Bryan Talbot, George Pratt, Stan Woch y Dick Giordano)
Contiene desde el número 32 al 37. La historia de un grupo de mujeres, incluyendo un personaje secundario de The Doll’s House, la pareja de lesbianas constituída por Hazel y Foxglove (que luego participarán activamente en las dos historias independientes de Death), y un par de personajes femeninos más, viajan a un mundo de fantasía.
Mi evaluación: 3 estrellas de 5. Imprescindible si se quiere leer las historias de Death, pero de poco aporte dentro del mito de Sandman.
Fables and Reflections (arte de Bryan Talbot, Stan Woch, P. Craig Russell, Shawn McManus, John Watkiss, Jill Thompson, Duncan Eagleson, Kent Williams, Mark Buckingham, Vince Locke y Dick Giordano)
Segundo tomo que recopila historias sueltas, incluyendo los números 29 al 31, 38 al 40, 50, el especial número 1, e historias cortas de los previews Vertigo de los años 1991, 1992 y 1993. Se incluye la historia de la canción de Orpheus, que será determinante en los hechos por venir.
Mi evaluación: 4 estrellas de 5. Pese a la irregularidad de las historias, es una excelente muestra de todo lo que permite el personaje. Además, está P. Craig Russell en uno de sus mejores trabajos. Y el emperador de los USA.
Brief Lives (arte de Jill Thompson, Vince Locke y Dick Giordano)
Incluye la historia contada entre los números 41 y 49. Delirium involucra a Dream en un viaje por el mundo real, para encontrar a Destruction, su hermano perdido hace ya trescientos años.
Mi evaluación: 5 estrellas de 5. El mejor volumen de la saga, con ventaja. Dream en el mundo de los vivos, Destruction dedicado a la belleza y al arte, y ambos incapaces de relacionarse como hermanos. Tal como pasa en la vida real. Y Jill Thompson se luce.
World’s End (arte de Mike Allred, Gary Amaro, Mark Buckingham, Dick Giordano, Tony Harris, Steve Leialoha, Vince Locke, Shea Anton Pensa, Alec Stevens, Bryan Talbot, John Watkiss y Michael Zulli)
Ultimo libro recopilatorio de historias sueltas, con los números del 51 al 56. En una posada en el fin del mundo, distintos viajeros atrapados cuentan sus historias, entre las que se cuenta la de Prez, antiguo personaje del DCU aquí rescatado por Gaiman.
Mi evaluación: 3 estrellas de 5. Si bien es un descanso dentro de la “gran” historia, no está a la altura de los demás volúmenes.
The Kindly Ones (arte de Marc Hempel, Richard Case, D’Israeli, Teddy Kristiansen, Glynn Dillon, Charles Vess, Dean Ormston y Kevin Nowlan)
La historia más larga, y dolorosa, de la saga, conteniendo los números del 57 al 69. Con sus manos manchadas con sangre familiar, Dream debe enfrentar la rabia de las Furies, espíritus de venganza que tienen que ajustar cuentas con él.
Mi evaluación: 4 estrellas y media de 5. En una palabra, vertiginoso. Un volumen que no puede dejarse de lado, el que hay que leer y leer y avanzar y avanzar. ¿Cuántos autores están dispuestos a, literalmente, matar a su personaje por el sólo hecho de contar una buena historia? (y no me refiero a una de las muertes efímeras del mundo del cómic, me refiero a una muerte… definitiva).
The Wake (arte de Michael Zulli, Jon J. Muth y Charles Vess)
Todo llega a su fin, incluso las buenas historias. Los últimos seis números, del 70 al 75, marcan el inicio de una nueva era para Dream…
Mi evaluación: 4 estrellas de 5. Una espectacular manera de cerrar una historia que se extendió por más de seis años. Ni un cabo suelto. Gaiman termina de demostrar que es un monstruo, un maestro, un dotado del género.
Y eso no es todo. Además hay un libro de relatos cortos en prosa; un tomo adicional llamado The Dream Hunters, con arte de la super estrella japonesa Yoshitaka Amano; otro volumen más titulado Endless Nights, en el que varios artistas de renombre ilustran historias de los Endless. Y dos tomos de Death. Y una serie regular titulada The Dreaming (la que no escribió Gaiman). Y suma y sigue.
En definitiva, un personaje –y una historia- imperdible para cualquier mortal que desee aventurarse en cómics un poco más complejos. A mi modo de ver, Sandman es la puerta que lleva a los seguidores del noveno arte a un mundo nuevo y desconocido, en la que los conflictos no se desarrollan sobre la base de músculos y spandex, sino que sobre ideas, paradigmas, conceptos y prejuicios.



esta serie yo la encontre rebuena. aunque derrepnte la dejaba tirada un rato que se ponia muy latera y se daba mucha vueltas, hay unos numeros buenisimos autoconclusivos, como la vista de un soñador que derrepnete llega al reino y le hacen un tour por el castillo, y los numeros cuano va al infierno y le dan la llave de este al sandman, y lucifer se va de lo mas tranqui a tomar el sol, como aporte digo que en la serie del espectro, se da varias vueltas por el infierno y muestran que paso depues con ese lugar , y hasat se topa con luciferque sigue tomando sol y disfrutando de la vida desligada al gran lan de Dioc.
lamentablemente a modo de opinion muy personal, este tipo de series dieron vida a los intelecimbesiloides del comics , gente que se cree la guinda de la torta por leer cosas asi, y que dicen “” yo solo leo novelas graficas “” y le buscan la quinta pata al gato o la explicacion de la vida en un comic.
bien buena y bien recomendable, que se lee en cualquier momento de la vid, de ser posible cuano no tengan nad que leer y con harto tiempo, echao en la playa tomando sol
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Lo primero que lei de Sandman fue “Dream Country”, y me gustó bastante (le hubiera dado una calificación más que la que le dio Darkseid).
Otra cosa interesante de Gaiman era cómo utilizaba personajes poco conocidos de la continuidad DC. Lucien y Destiny por ejemplo eran anfitriones de series de terror de la DC de los años 70’s. El creador de Destiny, Marv Wolfman, incluso utilizó a este personaje en series como los Teen Titans y también Superman (antes que Gaiman creara “Sandman”):
http://www.comics.org/issue/34751/
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Concuerdo con lo que plantea Main Man, que sólo leen Vertigo o comic de adulto y se creen “distintos” BWA HA HA HA !!
Sandman es una obra de arte, es un cómic que envejece muy bien con historias muy potentes y que elevan a su máxima expresión lo que significa el cómic como discurso… esa onda…
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Es imperdible Sandman, el que no la ha leído, no sabe de lo que se pierde, es de lo mejor… xD
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la verdad es que a mi no me iva ni me venia, es mas me la lei, porque se me habia acabado el material que leer en al pega, y la pesque porque si nomas, bien buena, pero se daba muchas vueltas. si alguien no la lee tampoco va ser menos gente ni va curar el sida si lo hace
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ha se me habia pasado comentar el detalle de destruccion el hermano perdido que se aburrio de destruir y se viro y que al menos yo no lo vi hasta el final de la serie, si aparecio antes no me acuerdo o se me paso fijarme bien, la idea mas sencilla y la mas ironica, lo mismo que pasaria con batman que tanto lo endiosan le pegai un tiro en el mate y listo san se acabo y se murio.
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