
LEGENDS OF THE DC UNIVERSE # 39
La revista Legends of the DC Universe debutó en Febrero de 1998, como un título mensual para revisitar historias del pasado (tomando de la fuente de la exitosa Legends of the Dark Knight, por ese entonces el mejor título mensual de Batman) bajo la responsabilidad de distintos equipos creativos, muchas veces ajenos a los usuales en las revistas principales de cada superhéroe.
Esta fórmula, en que un guionista y un dibujante exitosos cuentan una historia desconocida del pasado del personaje, tuvo resultados dispares. En los primeros números de LOTDK Dennis O’ Neil, Grant Morrison, Gil Kane, Howard Chaikyn y varios otros aportaron notables historias al mito, agregando consistencia y pasado a historias que vendrían después (tal es el caso de Venom, saga de cinco números en que hace su debut la sustancia adictiva que dio su origen a Bane, responsable de mandar a Bruce Wayne a la UTI y de dar paso a Jean Paul Valley como un nuevo Batman, más violento y tecnologizado). En otro caso, se utilizó para volver a introducir en la continuidad al duente Batmite. Y así.
El número 39 de Legends of the DC Universe, fechado en Abril de 2001, está dedicado a Superman, contando una historia que es un ejemplo del mal aprovechamiento de este título.
En muy corto, el excéntrico millonario Anton Balboa, muy a la Jor-El pero completamente equivocado, trata de salvar la Tierra de un cataclismo con la ayuda de un par de super-robots. Obviamente los robots generan el cataclismo más que lo resuelven y Balboa decide enviar a su primogénito al espacio para preservar su vida. Afortunadamente Superman detecta el problema ocasionado por los robots y logra evitar la catástrofe sin demasiado esfuerzo.
El mundo está a salvo una vez más… pero el hijo de Balboa va rumbo al espacio profundo, tal como una vez Kal-El al ser enviado desde Krypton a su salvación. Rápidamente el supes vuela y rescata al crío, Balboa asume su culpa en el despelote, y fin de la historia.
Mi pregunta es: ¿aporta esta historia en algo a los mitos de Superman? ¿Tiene sentido presentarla como una historia “de su pasado”? Para mi gusto, en alguno de los títulos mensuales del azuloso habría calzado perfectamente. Total, las revistas periódicas de Superman no se caracterizan -en su gran mayoría- por tener un guión espectacular o algún otro rasgo que las destaque. Una historia más, del montón, para simplemente publicar otro título más de Superman ese mes, y hacer a los fanáticos comprarlo.
En fin.
La responsabilidad de este desperdicio de papel es, en el guión, de Danny Fingeroth, escritor y editor gringo, principalmente relacionado con Marvel en títulos como Spiderman, Darkhawk, Dazzler, Avengers, Iron Man y Daredevil. Además ha escrito un par de libros sobre el medio, uno sobre lo que nos dicen los superhéroes sobre nosotros y la sociedad (co-escrito con Stan Lee) y otro de la serie Rough Guide, obviamente sobre novelas gráficas. Acá, cuenta una historia del montón, simplemente para darse el gusto de decir “escribí un cómic de Superman alguna vez”.
Los lápices son de Randy Green, dibujante también relacionado con Marvel (en títulos como Cable, X-Men), Image (Fire from Heaven, Witchblade) y DC (JLA, Titans). Acá cumple, con un dibujo que no tiene nada de espectacular. Por el contrario, la portada (de Kevin Nowlan) es buenísima.
Por último, las tintas corren por cuenta de Wayne Faucher, que tiene antecedentes como entintador de títulos de Superman, Batman, Spiderman y varios más.
Legends of the DC Universe desapareció de los kioskos apenas dos meses después de la publicación de este número, en el 41, en Junio de 2001. Justa recompensa para un título que no supo aprovechar la oportunidad de convertirse en la mejor revista editada por DC.
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