web analytics

Especiales

Superman For the Animals

En el Annual  1987 de Superman tuvimos  oportunidad de ver al azuloso hablando del maltrato a los animales, en una historia en la que un gorila superdesarrollado era el peligro de turno. En esa misma reseña mencionamos los esfuerzos de Grant Morrison al frente de Animal Man para levantar conciencia contra el maltrato animal proveniente de las grandes corporaciones. En ambos casos, el origen del maltrato venía de lejos del ciudadano de a pie, y tenía lugar en laboratorios ocultos con excusas… científicas.

Loables iniciativas, sin duda, pero que dejaban fuera el maltrato animal “doméstico”, aquél en el que cualquier persona agrede,  ataca, o hace sufrir, animales propios o ajenos solamente por el “gusto” de hacerlo. Desconozco las estadísticas al respecto, pero conociendo la especie humana, no me cuesta imaginar que deben andar unos cuantos salvajes dando vueltas por ahí aplicando literalmente el dicho “pateando la perra”. Imagino, también, que el escenario debe corresponder a un trastorno psicológico, y que una vez que alguien puede agredir o –derechamente- matar animales sin ningún tipo de remordimiento, hacer lo mismo con otros seres humanos no debe ser muy difícil.

Así las cosas, y para ponerse al día, en enero del 2000, DC Comics editó -en conjunto con una fundación para proteger a los animales- Superman for the Animals, un cómic gratuito que apuntaba a crear conciencia sobre esta problemática, sobre el maltrato animal.

Antes de repasar este número, cabe señalar que toda historia que busca emplear a Superman para pontificar sobre algún tema implica una dificultad extra: salir del lugar común que presenta tomar al azuloso y ponerlo en el púlpito a pontificar sobre lo humano y lo divino (aunque algunos, como el team Dini/Ross, lo lograron con pleno éxito en Peace on Earth). En esta oportunidad, el solvente Mark Millar logra resolver el puzle recurriendo a uno de los mejores recursos que tiene la mitología del azuloso, pero que se usa muy poco: las cartas que le manda la gente. Tal como al viejo pascuero, Superman recibe cientos, miles de cartas, claro que en las oficinas del correo de Metropolis. En esas cartas, mucha gente le cuenta sus problemas, le pide favores, o simplemente le da las gracias. Y como buen boy-scout, trata de leerlas todas.

La gran mayoría de estas cartas comienzan con las palabras “Dear Superman”, que dan el título a esta historia. La historia comienza con cuatro cartas, cuatro historias, que pueden conducir a cualquier parte. Clark/Superman leyendo, cumpliendo uno más de sus deberes como protector, y Lois a su lado, apoyándolo y justificando su tarea. “Una carta más…” dice el azuloso, y entra en escena Tommy, un escolar adolescente que le cuenta al azuloso su historia: chico nuevo en el pueblo, rechazado por los deportistas, se integra –era que no- con los desadaptados, los nerds, los fans de los cómics y jugadores de videojuegos (se nos podrán criticar muchas cosas, pero no que no somos amistosos). Hasta ahí, todo bien, salvo que dentro del grupo hay un chico al que le gusta hacer sufrir a los animales. Al principio Tommy aguanta sin hacer nada, pero cuestionándose a cada momento. Las maldades llegan al punto de dispararle a un perro guardián, dejándolo con una pierna menos.

Pero la escalada de agresión no se detiene. El próximo paso es tirar un gatito desde un paso sobre nivel a una autopista. Todo está perdido para el pobre cucho. Salvo que, justo en el último momento, pasa Superman volando rumbo a un incendio cercano y lo rescata. Y ahí a Tommy le termina de caer la teja.  Confronta al maltratador de animales, el que termina recibiendo tratamiento psicológico, y todo se arregla.

La carta de Tommy termina diciendo “Tengo que decir que las cosas han sido GRANDIOSAS por aquí últimamente. Lo que probablemente te haga preguntarte para qué te escribo, pero se me ocurre que un tipo que recibe correo de todo el mundo enviado por gente en problemas se merece escuchar una buena noticia de vez en cuando. Porque todo te lo debo a ti, Superman. Tú me inspiraste a hacer lo correcto… y lo hiciste simplemente siendo quien eres. ¡Me di cuenta de que no necesitas ser Superman para defender lo que es correcto!”. Una página más, un bonus, y fin de la historia.

En definitiva, Mark Millar (guionista a cargo en esta oportunidad, de quien ya hemos hablado en las reseñas de Civil War y Kick-Ass) acá busca la empatía del lector. Ninguno de nosotros puede ser Superman, pero todos podemos levantar la voz ante la injusticia del maltrato animal. Busca la empatía, y la encuentra. Con estilo.

En la parte artística, una dupla de oro: Tom Grummett y Dick Giordano, como en sus mejores tiempos. Pese a ser una historia que transcurre en un ochenta por ciento a ras de piso y protagonizada por una pandilla de nerds, la componente visual no aburre en absoluto, es dinámica, y está bien manejada.

En definitiva, un especial que le recuerda a uno por qué sigue los títulos del azuloso (cosa bastante fácil de olvidar por estos días, con tanta bazofia que se publica con su nombre en la tapa). Y encima, gratis (claro que en los USA el 2000, ahora debe costar sus buenos pesos).

Notas relacionadas:

    The Man of Steel sale a la venta en 1986
    Eradicator
    The Darkness/Superman
    Lex Luthor – The Unauthorized Biography
    DC Comics Presents 97
    Under a Yellow Sun
    World of Metropolis
    World of Krypton

1 comment to Superman For the Animals

  • blackrock

    No tiene nada que ver creo pero en la onda de los comics gratis donde superman se ocupaba de problemas ma terrenos, salio un comic, no recuerdo el año, donde superman alertaba sobre el peligro de las minas terrestres, tengo entendido esta edicion tambien estuvo dibujada por Tom Grumett…y pues tambien refleja la idea de que no hay que ser Superman para ocuparnos de los problemas del dia a dia…

    ¿Te gustó el comentario? Thumb up 1 Thumb down 0

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>