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A lo largo de su historia, el cine nos ha regalado una serie de melodías inmortales, las que forman parte de la cultura popular occidental tanto como Mickey Mouse o James Bond. Las inolvidables canciones de Rodgers y Hammerstein entonadas por una jovencísima Julie Andrews en The Sound of Music, la ominosa y oscura melodía de The Godfather de Nino Rota, la mística música de Ennio Morricone para The Mission, y –por supuesto- la marcha de Superman de John Williams forman parte del inconciente colectivo y están ineludiblemente asociadas a los personajes y películas de las que forman parte.
De las mencionadas, quizás la más conocida es la que representa musicalmente al héroe más grande de todos (y lo acompaña desde hace ya treinta años): el último hijo de Krypton, el hombre del mañana, la maravilla de Metropolis, Superman.
En 1977, John Williams venía saliendo de los que –hasta ese momento- eran sus dos asignaciones más exitosas: Jaws y Star Wars, y se abocó a la composición de la música incidental para Superman The Movie. Ciertamente, su trabajo contribuyó en buena parte (junto con los esfuerzos de dirección de Richard Donner, las excelentes actuaciones de Brando, Hackman y Reeves, el diseño de producción, la fotografía, y etc. etc. etc.) para que esta película fuera el éxito que resultó ser y se ganara un lugar en el corazón de todos quienes tuvimos la suerte de ser niños en esa década (lamentablemente las películas posteriores no tendrían a Williams trabajando de primera mano en la composición musical: Ken Thorne y Alexander Courage serían los llamados a, sobre la ineludible fanfarria de Williams, hacerse cargo de la música).
El trabajo de Williams tomo largos años para ser recopilado como merecía. Si bien junto con el estreno de la película Warner Records publicó (en el ahora difunto formato long-play, y años más tarde en CD) el score de Superman: The Movie, la edición publicada era más bien un resumen de la película (14 pistas) que no contenía todas las canciones relevantes. Tanto es así que uno de los temas más significativos de la película, The Big Rescue (el que suena durante toda la secuencia del accidente del helicóptero de Lois sobre la azotea del Daily Planet y la posterior primera aparición pública de Superman), no aparecía en dicha edición.
Veinte años más tarde el sello independiente Varesse-Sarabande se aventuró con lo que, en su opinión, era una necesidad de la fanaticada: una edición extendida (20 pistas) del score de Superman: The Movie, pero en esta oportunidad conducido por John Debney e interpretado por la Royal Scottish National Orchestra. Si bien había más contenido, la interpretación difería de aquella empleada en la película, con lo que el problema seguía sin ser resuelto.
Como fuera, el movimiento de Varese-Sarabande no quedó sin respuesta de parte de los dueños de la legítima propiedad intelectual. Con apenas veintidós años de retraso Warner (en su sub-sello Archives) publicó, en una cuidada edición de dos discos con un precioso librillo de 32 páginas, el soundtrack de Superman: The Movie al completo (35 pistas), con la música compuesta y conducida por John Williams, e interpretada por la London Symphony Orchestra. Rescatada desde la bóvedas de la Warner, los fans de todo el mundo nos regocijamos con esta verdadera joya.
Claro que con esa caja doble, quedaba cubierta solamente la primera (no olvidemos, de cuatro) películas protagonizadas por Christopher Reeve. ¿Y qué pasaba con la música de las otras tres? Algo había disponible, en ediciones japonesas, limitadas, y sólo encontrables en el mercado internacional en sitios de remates.
Pues, en el marco de los 70 años del personaje y de los 30 del estreno de la primera película, Warner acaba de sacar una edición limitada de ocho discos conteniendo la música de las cuatro películas, la serie animada de 1988, y varios extras, empalagosamente titulada Superman The Music 1978-1988, cuyas casi diez horas de contenido ya fueron revisadas por éste sacrificado cronista. A continuación, mi opinión como melómano recalcitrante que siempre lleva en su iPod al menos un par de melodías relacionadas con el queso azul.
Discos 1 y 2: Superman The Movie (1978 – 37 pistas, 2:26:03)
Lejos lo mejor de la caja. Básicamente el mismo contenido de la caja doble publicada el año 2000, con algunos cambios de nombre para las pistas, un reordenamiento de las melodías estrictamente cronológico, y alguna inclusión de música no publicada anteriormente (el breve pero valioso tema “Clark loses his nerve”). Estos dos discos corresponden al epítome de lo que debe ser un buen score de película. Música de libro de texto para estudiantes de composición, arreglo y producción musical. Obra maestra. ¿Existe alguna melodía en el cine que sea capaz de superar esto? El tema “Prelude and Title March” justifica completamente los dos discos.
Soberbiamente interpretada por la London Symphony Orchestra, esta música deja en evidencia que para la primera película los Salkind no se fijaron en gastos: la música suena amplia, profunda, con cada instrumento repetido varias veces, interpretado con energía, y construyendo un marco sonoro apropiado para una película que está allá arriba, entre las grandes de la historia del celuloide.
Disco 3: Superman II (1980 – 28 pistas, 1:19:46)
Este disco contiene la música arreglada por Ken Thorne sobre las composiciones originales de John Williams que acompañaron la segunda película de la saga: Superman II.
Como bien sabemos, buena parte de las escenas de la segunda película se filmaron en conjunto con la primera película, por lo que los Salkind tenían –para decirlo en términos simples- platita en el banco. Así las cosas, aparentemente buscaron ahorrarse unos cochinos dólares a como diera lugar durante la post-producción. Una manera de hacer esto era no pagándole a John Williams para que compusiera nueva música, sino simplemente pagándole a un músico de segunda línea (Ken Thorne, frecuente colaborador del director Richard Lester desde los tiempos de Help!) para que trabajara sobre lo anterior, respetando la autoría en los créditos (es decir, diciendo “música compuesta y conducida por Ken Thorne, a partir de material original compuesto por John Williams”). Otra manera de ahorrar era no contratando a la London Symphony Orchestra, sino a una orquesta más pequeña.
Producto de estas dos estrategias de reducción de costos, el score de Superman II no está –ni de lejos- a la altura de la música de la primera película. No obstante lo anterior, la remezcla del score publicada en esta caja le otorga, por segunda vez, una calidad de sonido a la altura del material original (la primera fue en la mezcla 5.1 que forma parte del DVD re-editado a fines de 2006).
Lo mejor de este disco, lejos, son la nueva versión de Main Title March, y la introducción de Superman to Paris
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. Claro que en todo momento la música suena menos majestuosa que aquella de la primera película (lo cual es inevitable: acá hay menos músicos).
Disco 4: Superman III (1983 – 24 pistas, 1:04:18)
La tercera película fue –en realidad- la primera en la que Richard Lester pudo hacer de las suyas con completa libertad. En consecuencia, volvió a convocar a su amigo Ken Thorne, al que también dio más libertad creativa (claro que sin olvidar que la fanfarria y marcha característica del personaje ya estaban en la memoria de millones de personas), para crear la música de esta malograda comedia superheróica.
A diferencia de Superman II, donde Thorne básicamente re-arregló todo el material de Williams, acá el compositor se dedicó a generar nuevas melodías, usando elementos de la música original cuando fuera necesario invocar al héroe. El resultado deja claramente en desventaja a Thorne con respecto a Williams.
Adicionalmente, en todo momento la música suena aún menos potente que en la película anterior.
Discos 5 y 6: Superman IV, Quest for Peace (1987 – 41 pistas, 2:32:28)
La cuarta película, por muchos responsabilizada de mandar la franquicia a descansar durante casi veinte años, no fue producida por el equipo Salkind-Spengler, sino que fue entregada a una compañía de cine B, el grupo Canon.
Para la composición de la música, fue requerido el talento de Alexander Courage, compositor largamente relacionado con la ciencia ficción, desde los tiempos de Star Trek en TV, y frecuente colaborador de John Williams. Lamentablemente, la película fue masacrada en la sala de edición, con lo que las 33 pistas originalmente compuestas y arregladas por Courage se perdieron, supuestamente para siempre. O al menos hasta este año, en que finalmente está disponible para los fanáticos la totalidad de la música que debió integrar la película, junto con otras 8 pistas en clave pop compuestas por Paul Fishman (un poco como hizo Prince con su Batman Soundtrack, que se complementaba con el score de Danny Elfman para la película de Tim Burton de 1989): pop de consumo, típico para cualquier película de la época.
Disco 7: Superman Animated de Ruby-Spears (1988 – 35 pistas, 1:18:46)
Este disco contiene la música especialmente compuesta para la última serie de animación de Superman antes del ingreso del personaje al universo/formato Animated Series (el que comparte con Batman TAS y la Justice League, concebido por el equipo de Paul Dini y Bruce Timm).
La música es de autoría de Ron Jones, sobre la base de la marcha de Superman de John Williams. Si bien está por sobre la media de la música para animación de la época, no es ninguna maravilla, y pierde en la comparación con la música compuesta para Superman TAS (aunque esta última no emplee la fanfarria clásica).
Disco 8: Extras (1978- 24 pistas, 1:08:15)
Para terminar, un refrito de extras de las distintas películas, incluyendo versiones alternativas, música ambiental (como lo que sonaba en el restaurant de Superman II cuando Clark Kent hace su primera aparición ante el mundo sin super poderes), y la infame versión pop de la marcha de Superman producida por Giorgo Moroder.
En resumen, una pieza de colección, de elevado precio (más de 120 dólares por apenas ocho CDs) y edición limitada (sólo 3000 copias), más que recomendable para cualquier fanático de los soundtracks (y de Superman).
Notas relacionadas:




una tontera, per yo me case con la musica de Superman. En la iglesia, el conjunto toco la obertura en flauta y guitarra acústica. A la entrada de la fiesta, usamos la de Williams. Había que hacerlo. App, tambien use la S en una camiseta bajo em smoking. Gran Scott
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Como que tontera??>
Yo me casé con una corbata de Superman!
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