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La saga de The Terminator es una de las franquicias más representativas (y exitosas) de los ’80 y ’90.
En 1984 James Cameron filmó, en categoría de cine clase B, The Terminator: Michael Biehn era Kyle Reese, un hombre enviado desde un lejano siglo XXI dominado por Skynet, una supercomputadora con un ejército de máquinas ávidas de exterminar al ser humano, conocidas como los Terminators. Reese venía enviado por el líder de los humanos rebeldes, John Connor, a proteger a su madre, Sarah Connor (una indefensa Linda Hamilton), del exterminio a manos de un robot también enviado del futuro (el T800, encarnado por Arnold Schwarzenneger en el papel que le cambió la vida). Pese a lo burdo de los efectos especiales y maquillaje, el complejo guión atrapó a la masa espectadora y la película fue un éxito de taquilla, al punto de que su director cambió de liga al cine de clase A.
En 1991 se vino la secuela (que durante unos años detentó varios récords de la industria fílmica: la primera que gastó más de USD 100.000.000 en su realización, la primera en superar los 500 millones de dólares en tickets a nivel mundial, etc.), también en las hábiles manos de Cameron: T2: Judgement Day. Acá se repite la historia de la primera película, con algunas variaciones: ahora el T800 viene a defender a los Connor (Sarah, encarnada por la misma Linda Hamilton, claro que ahora nada de indefensa, y John, interpretado por Edward Furlong), mientras que el prototípico T1000 (Jason Patric) viene a eliminarlos. Con música de Guns ‘n Roses, efectos digitales de primera, y persecuciones y balazos al por mayor, medio planeta terminó usando la frase “hasta la vista, baby”.
(En 2003 tendríamos una nueva secuela, claro que ahora en las manos de Jonathan Mostow: Terminator 3: Rise of the Machines, pero para los efectos de esta reseña… esa historia nunca ocurrió).
Esta historia co-publicada por DC y Dark Horse Comics entre diciembre 1999 y marzo 2000, si bien no lleva el sello elseworlds en la cubierta, está claramente fuera de la continuidad del DCU y, al igual que Superman/Gen 13, es considerada como un elseworld más.
Dark Horse Comics (fundada en 1986) fue, desde sus orígenes y hasta la aparición de Image Comics, la tercera editorial en volumen de ventas en los USA. Cimentó su éxito en base a la edición en cómics de franquicias exitosas de la pantalla grande: Star Wars, Aliens, The Terminator, y Predator. Algunos creadores de renombre dieron sus primeros pasos en estos títulos, como Sam Kieth (en Aliens) y Alex Ross (en The Terminator). Luego vendrían John Byrne con sus Next Men y Frank Miller con… Sin City, como parte de un título antológico Dark Horse Presents (y Sam Kieth se iría a DC/Vertigo a dibujar los primeros números del Sandman de Neil Gaiman, y Alex Ross se iría a Marvel para hacer Marvels con Kurt Busiek, y posteriormente a DC para poner el arte del que, en mi personal opinión, es el mejor elseworld de todos: Kingdom Come, con guión de Mark Waid).
En esta historia (publicada en cuatro números de 22 páginas) asistimos al choque de estas dos historias: los Terminator, con su objetivo de eliminar a John Connor, persiguiéndolo a través del tiempo, y la de Superman, que –obviamente- no va a dejar que máquinas desalmadas asesinen a un niño inocente, ni mucho menos que controlen el mundo.
En el primer número, Sarah y John Connor (sin ningún parecido a los actores que los interpretaron en el cine por un tema de derechos) son detectados en Metropolis, e inmediatamente aparece un Terminator. Ante el ataque, aparece Superman y los rescata. Sarah le explica a Superman la situación, justo mientras aparecen más Terminators. Mientras, el Cyborg (Hank Henshaw, el astronauta-homenaje a los Fantastic Four que se vuelve loco y termina destruyendo Coast City durante la saga Reign of the Supermen) entra a STAR Labs y, analizando los restos del primer Terminator, aprende del futuro de la Tierra y decide apoyar la causa de las máquinas. Hacia el final de la revista, Superman es enviado hacia el futuro, donde se encuentra con un envejecido Steel, que lidera los guerreros de una devastada Metropolis dominada, igual que el resto del mundo, por las máquinas.
En el segundo volumen la historia se abre en dos frentes. En el año 2000 Lois Lane es contactada por Sarah y John (que siguen siendo cazados por nuevos Terminators, los que son eficientemente destruidos por Supergirl-Matrix), mientras el Cyborg logra establecer contacto con Skynet, quien le envía una emisaria: una Terminator que las hará de enlace para que se apoyen en lograr sus objetivos. En el año 2032, Superman, Steel y John Connor lideran un asalto contra las instalaciones centrales de Skynet, donde Superman es atacado con un rayo de Kryptonita.
En el tomo tres, Supergirl continúa la lucha contra los Terminators, apoyada por Superboy y el Team Luthor. Sarah está con Lois, tratando de encontrar a John, que es perseguido de cerca por el Cyborg y su acompañante Terminator. En el futuro, Superman y Steel logran zafarse de las garras de Skynet y, con una bomba que libera un gigantesco pulso electromagnético, la derrotan, dando por finalizada la guerra y enviando a Superman de regreso al siglo XX.
Concluyendo la historia, Luthor entrega a Supergirl y Superboy pistolas que, a través de pulsos de microondas, infectan a los Terminators con un virus computacional que los inutiliza en segundos. Mientras Superman acude al rescate de John Connor, dañando gravemente a la Terminator, el Cyborg se fusiona con ella para destruir a Superman. Cuando el queso azul está a punto de perder la batalla, llega la caballería y el Cyborg huye. Para asegurarse de que Skynet nunca sea construida, los super recogen todas las partes y piezas que quedaron de los Terminators y las lanzan al sol. Sin embargo, en la última página vemos como Luthor tiene todo tipo de piezas y partes de Terminators -y no exclusivamente de esta batalla, sino desde un buen tiempo atrás (citando un personaje de un cómic previo de Terminator)- con el claro objetivo de construir, y controlar, Skynet.
El guión es de Alan Grant, conocido escritor británico de Batman, Lobo, Demon y L.E.G.I.O.N. En esta historia no se requiere mucha alegría, ni tampoco mucha creatividad. Basta con enganchar apropiadamente las dos tramas, las de Superman (y la Super Family) y la de los Terminators. En este caso, Grant lo logra, sin sobresalir mayormente.
Los lápices son de Steve Pugh (también británico, frecuente colaborador de Jaime Delano en títulos como Animal Man y Hellblazer), con tintas él mismo en l
os
números 2 y 3, y de Mike Perkins (Captain America) en los números 1 y 4. Lo más destacable de su dibujo es que Superman… no parece Superman, sino el Punisher con la malla azul y roja. Dentro de sus méritos, en todo caso, está el que toda la ferretería de los Terminators se ve impecablemente representada, tanto en el presente como en el futuro,
Las portadas son de Steve Pugh, en un diseño que no aprovecha todo el espacio de la cubierta, sino que es –más bien- una pequeña imagen referencial.
En resumen, una entretenida historia de “qué pasaría si Superman se enfrentara a los Terminators”. Recomendable para pasar el rato, o bien para los fanáticos de estos cyborgs aficionados a matar gente en sus ratos libres.
Notas relacionadas:




Bueno, parece que ya se perdio la orientacion… ya estan hablando de crossover interempresas en vez de los elseworlds reales. Podrian poner esto en una seccion aparte y no en otros mundos, asi se veria mas ordenado. Van a comentar Superman/Savage Dragon, Superman/Hulk, Superman/Aliens, Superman/Darkness… por ultimo elseworlds de Superman con Batman o la JLA que hay muy buenos
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Red Robin:>
Muy por el contrario. La próxima semana (y hasta que se termine el stock) retomamos y nos dedicaremos solamente a libros con la etiqueta Elseworld en la cubierta.
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Un detalle sobre Alex Ross: no pasó por la Dark Horse; los comics de "Terminator" que hizo fueron para otra editorial, llamada Now Comics. >
(En todo caso la Dark Horse publicó varios comics de "Terminator" escritos por James Robinson, el nuevo escritor de "Superman".)
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¿Por qué "el queso azul"?
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Si no me equivoco es en contraposición a "queso rojo" que es como le decían al Capitán Marvel (Shazam)
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Yo nunca habia oido que a Superman le dijeran asi, quien le decia? Sivana?
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La verdad es que no estoy seguro quien le decía así, a ver si se aparece Darkseid por acá para aclarar el asunto.
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Mil perdones por la demora. Tal como señala Kal-Ek, el apelativo de queso azul para Superman proviene de la tradición de la Marvel Family: el maléfico Dr. Sivana usaba el apelativo de Gran Queso Rojo para referirse al Captain Marvel. >
Desconozco como o cuándo, pero en algún momento se empezó a usar, análogamente, el sobrenombre de Queso Azul para referirse a Superman, habida consideración del color dominante en su indumentaria.
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que buen articulo….¡¡¡brabo¡¡¡brabo Darkseid¡¡¡…no tenia idea que terminatorera de un comics,saben que mas,voy al tiro a comprarme el pack en pack en el persa…MAMA,TENI PLATA¡¡¡
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