Como revisamos hace algunas semanas, la revista Legends of the DC Universe se dedicaba a revisar mensualmente historias perdidas en el pasado de los distintos personajes del Universo DC. Algunos números eran protagonizados por los grandes personajes, mientras que otros -como este- dedicaban espacio a personajes secundarios de larga historia a la vez que rendían tributo a una revista del pasado, en este caso, a Superman’s Pal Jimmy Olsen.
Este título, publicado entre 1954 y 1974, se centraba en las aventuras y desventuras del bueno de Jimmy, quién sufrió diversas transformaciones a lo largo de los 163 números en que se editó. Además, durante su temporada en DC en los ’70, Jack “King” Kirby tomó este título bajo su alero y lo usó para crear entidades y personajes aún vigentes en el universo supermaniaco: el Proyecto Cadmus y Darkseid (también creó a los New Gods y recuperó a la Newsboy Legion y al Guardian).
Merecía, entonces, un homenaje. Y qué mejor que hacerlo de la mano de dos creadores de renombre, ambos relacionados con Kirby: Mark Evanier y Steve Rude.
Evanier (a quien hemos visto como escritor y co-conspirador varias veces en esta sección) comenzó su carrera como ayudante de Kirby, por lo que conoce muy bien y de primera mano el estilo del rey.
Por su parte Steve Rude (a quien también hemos visto acá, en World’s Finest y en Superman-Hulk) es un artista cuyo estilo, desde el principio de su carrera, muestra una gran influencia del rey, con trazos que a veces le rinden tanto homenaje que parece plagio.
Así las cosas, en Marzo de 1999, el número 14 de Legends of the DC Universe publicó esta entretenida historia, en la que Jimmy descubre el último maléfico plan de algunos lacayos de Darkseid: atacar a la gente de Metropolis con una nueva arma que los hará des-evolucionar, y así poder derrotarlos más fácilmente. Primero Metropolis, luego la Tierra.
Jimmy rescata al Guardian, prisionero de los villanos, destruye el arma (escondida en el mismísimo globo del Daily Planet en el techo), y todos terminan felices comiendo perdices.
Esta historia, por sí misma, no es gran cosa. Lo interesante es que calza perfectamente con el estilo imperante en los ’70, y con Kirby… pero en una revista creada y publicada varios años después de la muerte del rey. Y en esos términos, es absolutamente recomendable, como una interesante puerta de entrada a todo aquello escrito y dibujado por Kirby en sus años en DC.
Notas relacionadas:




¡Qué portada! Es Kirby por donde la miren.
Como homenaje…Genial.
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