En el Annual 1987 de Superman tuvimos oportunidad de ver al azuloso hablando del maltrato a los animales, en una historia en la que un gorila superdesarrollado era el peligro de turno. En esa misma reseña mencionamos los esfuerzos de Grant Morrison al frente de Animal Man para levantar conciencia contra el maltrato animal proveniente de las grandes corporaciones. En ambos casos, el origen del maltrato venía de lejos del ciudadano de a pie, y tenía lugar en laboratorios ocultos con excusas… científicas.
Loables iniciativas, sin duda, pero que dejaban fuera el maltrato animal “doméstico”, aquél en el que cualquier persona agrede, ataca, o hace sufrir, animales propios o ajenos solamente por el “gusto” de hacerlo. Desconozco las estadísticas al respecto, pero conociendo la especie humana, no me cuesta imaginar que deben andar unos cuantos salvajes dando vueltas por ahí aplicando literalmente el dicho “pateando la perra”. Imagino, también, que el escenario debe corresponder a un trastorno psicológico, y que una vez que alguien puede agredir o –derechamente- matar animales sin ningún tipo de remordimiento, hacer lo mismo con otros seres humanos no debe ser muy difícil. Leer Más …


El verano suele ser una temporada propicia para leer cómics acumulados durante el año. Para no perder la costumbre, me embarqué en la lectura de un título al que le tenía ganas hace rato: Kick-Ass.
Pasado el tiempo, meses y meses sin confirmaciones ni pasos adelante, de marear la perdiz como suele decirse, Mark Millar dice que tira la toalla. Al menos, por el momento. A través de su blog, ha criticado la falta de decisión de los directivos de la Warner Bros. a la hora de desarrollar la nueva película sobre el hombre de acero. Revela que se ha estado hablando y discutiendo con otros directores y guionistas, pero que siguen sin tener nada. Así que se retiran de la competición. Él y su director misterioso, porque van a trabajar en otro proyecto.
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