Dentro de mis muchas manías, una no menor es la de terminar lo que empiezo. Así, entre el 2007 y el 2008 repasé junto a ustedes la totalidad de los Elseworlds en que apareció el azuloso, ya fuera como protagonista o como participante activo. Una vez finalizada dicha tarea, comencé con las historias que aparecen reseñadas los días sábado como “especiales”. Y el 2009, en paralelo, ataqué las Grandes Sagas publicadas por DC.
Como ya dije, me gusta terminar lo que empiezo. Y para poder cerrar el capítulo Grandes Sagas, es necesario reseñar dos más. La primera es, literalmente una odisea: Cosmic Odyssey, publicada originalmente en 1988. En cuatro números en formato prestige, el Universo DC enfrentó uno de sus desafíos más grandes, una vez más relacionada con el todopoderoso Darkseid y su obsesión: la búsqueda de la ecuación de la antivida, en una tendencia que –a la larga- confirmaría que este mega-dictador galáctico es el personaje dominante en las grandes historias de la editorial. Revisando los números puros y duros, de un total de dieciocho sagas, cuatro (Legends, Cosmic Odissey, Genesis y Final Crisis) tienen origen en acciones del maquiavélico villano.
Una vez más, los superhéroes deben unirse para enfrentar el final del universo. Pero en esta oportunidad, la historia sirve además para establecer un contrapunto entre las personalidades de los distintos personajes de DC. Si bien las diferencias entre Superman y Batman ya estaban establecidas desde su primer enfrentamiento (post Crisis en Man of Steel 3), en esta aventura se delinean con más detalle. Al mismo tiempo, un personaje secundario –el Green Lantern John Stewart- toma conciencia de la responsabilidad y el peso de sus acciones como superhéroe, puesto que producto de las mismas se pierden millones de vidas. Leer Más …


1987. Byrne ya redefinió -con éxito- los mitos de Superman. Claramente, el tipo sabía de lo que estaba hablando. Su nuevo hombre del mañana estaba totalmente acorde con los tiempos que corrían, y toda la historia, y su entorno, habían sido apropiadamente actualizados. ¿Por qué no aprovechar la oportunidad para redefinir el mito más allá? ¿Para agregar un poco más de historia, un poco más de contexto? Porque… todos conocemos la historia de Superman, pero ¿cuánto sabemos de su planeta de origen?
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