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 Especiales
Por Darkseid,  marzo 20th, 2010%
(Nota del autor: esta es la primera reseña que escribo después del terremoto del 27 de Febrero del 2010. Las reseñas publicadas hasta el sábado pasado fueron escritas en Enero, antes del período de vacaciones. Gracias.)
¿Cuánto influye en nuestro día a día la información que nos entregan los medios de comunicación? ¿La televisión, el cine, los libros, los cómics que consumimos? ¿Quién, cómo, cuándo, limita su influencia en nuestras acciones?
Durante las últimas 72 horas, la televisión chilena nos ha bombardeado con un imparable caudal de imágenes de destrucción producto del terremoto en Chile: edificios caídos, puentes desplomados, construcciones fracturadas, pueblos enteros borrados de la faz de la tierra, y así sucesivamente. Cada escena peor que la anterior.
Y, para empeorar las cosas, luego presenciamos secuencias de saqueo, pillaje, vandalismo y destrucción provocada ya no por el ajuste de las placas tectónicas sino por la acción de grupos de personas. En el momento en que una ciudad entera está en el suelo, cuando no hay agua, mientras los bomberos gastan hasta la última gota de su esfuerzo en tratar de encontrar personas vivas entre los restos de construcciones derribadas, algunos subnormales no encuentran nada mejor que hacer que provocar un incendio en un gran local comercial en el centro de Concepción. Nada que hacer. Destrucción completa, bomberos heridos, y ninguna manera de controlar el fuego con los escasos recursos disponibles.
Lo primero es absolutamente inevitable: la naturaleza desatada, demostrándonos una vez más que por mucho que el homo sapiens sea la especie dominante en el planeta, al final del día somos completamente insignificantes en el gran esquema de las cosas. Lo segundo es completamente evitable: la masa humana, amparada en el anonimato y en excusas insostenibles, exacerbada con las noticias del sismo, se lanza al pillaje. Leer más…
 Especiales
Por Darkseid,  abril 18th, 2009%
Como revisamos hace algunas semanas, la revista Legends of the DC Universe se dedicaba a revisar mensualmente historias perdidas en el pasado de los distintos personajes del Universo DC. Algunos números eran protagonizados por los grandes personajes, mientras que otros -como este- dedicaban espacio a personajes secundarios de larga historia a la vez que rendían tributo a una revista del pasado, en este caso, a Superman’s Pal Jimmy Olsen.
Este título, publicado entre 1954 y 1974, se centraba en las aventuras y desventuras del bueno de Jimmy, quién sufrió diversas transformaciones a lo largo de los 163 números en que se editó. Además, durante su temporada en DC en los ’70, Jack “King” Kirby tomó este título bajo su alero y lo usó para crear entidades y personajes aún vigentes en el universo supermaniaco: el Proyecto Cadmus y Darkseid (también creó a los New Gods y recuperó a la Newsboy Legion y al Guardian).
Merecía, entonces, un homenaje. Y qué mejor que hacerlo de la mano de dos creadores de renombre, ambos relacionados con Kirby: Mark Evanier y Steve Rude.
Evanier (a quien hemos visto como escritor y co-conspirador varias veces en esta sección) comenzó su carrera como ayudante de Kirby, por lo que conoce muy bien y de primera mano el estilo del rey.
Por su parte Steve Rude (a quien también hemos visto acá, en World’s Finest y en Superman-Hulk) es un artista cuyo estilo, desde el principio de su carrera, muestra una gran influencia del rey, con trazos que a veces le rinden tanto homenaje que parece plagio.
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 Especiales
Por Darkseid,  marzo 14th, 2009%
El conjunto de virtudes y valores que Superman representa la ha convertido, desde siempre, en el modelo a imitar por todos y cada uno de los fans comiqueros que se precien de tales. Si bien Batman tiene una claque más vociferante y comprometida, en el fondo todos desearíamos venir de otro planeta y tener poderes (y usarlos como el azuloso), mientras que muy pocos desearían ver asesinados a sus padres a la salida del cine para convertirse en un vengador enmascarado.
Superman ha sido y seguirá siendo un paradigma del bien. Un ícono. Un símbolo. Lo vimos después del 11-S, cuando en múltiples tiras editoriales bomberos y policías lucían la S característica en sus uniformes. Lo vimos, también, cuando murió el gran Christopher Reeve, un hombre que fue tocado por el mito y logró convertirse en un héroe por derecho propio más allá de haber representado al supes en la gran pantalla.
Así las cosas, no es sorprendente que en el primer número de la miniserie Fanboy el papel de honor recaiga en el último hijo de Krypton.
Contextualicemos un poco. Fanboy, como su nombre lo indica, es la historia de un fan de cómics. Un nerd, desadaptado social, de nombre Finster, que no calza en ningún grupo de su colegio y se refugia en el mundo de la cuatricromía. Claro que no sólo disfruta de los cómics. También trabaja en ellos, atendiendo una tienda. Una tienda dentro de la cual -era que no- igual abusan de él. Ya sea su jefe, ya sea un grupo de pandilleros que aparecen para “vitrinear” cómics. Ante la amenaza, Finster huye a esconderse. Y quién aparecerá en su escondite, sino Clark Kent, para motivarlo a enfrentar a sus agresores. Y no sólo eso. Además, el viejo Clark se manda una frase como para ponerla en bronce: “Todos somos Clark Kent. Sólo que no todos han descubierto en qué caseta telefónica cambiarse“.
Como en todo cómic que se precie, Superman cae en desgracia y no es otro que Finster el que tiene que -pese a sus dudas- ir más allá de sus capacidades y salvarlo.
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 Especiales
Por Darkseid,  enero 24th, 2009%
World’s Finest. Los mejores del mundo. Lo mejor de lo mejor. Superman y Batman. La dupla superheróica del kryptoniano y el enmascarado que representan el ying y el yang del Universo DC. La luz y la oscuridad. El bueno y el malo.
World’s Finest. Con este rótulo, en 1941 DC Comics lanzó al mercado el que sería su caballito de batalla más potente durante 45 años: una revista protagonizada por sus dos héroes más grandes, Superman y Batman, primero en historias separadas dentro de la revista, y luego (desde 1954) en historias conjuntas en las que ambos tenían que cooperar para derrotar al enemigo de turno.
World’s Finest cierra como título en 1986 (en el número #323) con la llegada de la Crisis on Infinite Earths, World’s Finest. Un nuevo Superman entraría en escena, de la mano de John Byrne y su Man of Steel, y un nuevo Batman aparecería en el Year One de Miller y Mazzuchelli. El primer encuentro entre estas nuevas versiones de los héroes se produciría en el número 3 de Man of Steel. 30 años de historias juntos borradas de un plumazo.
World’s Finest es –también- el título de una miniserie de tres números, publicada originalmente en 1990, que relata la primera aventura conjunta de los dos personajes. Ambientada en Gotham City, primero, y en Metropolis, después, el cruzado de la capa y la maravilla de Metropolis tienen que enfrentarse a la amenaza de sus dos principales enemigos trabajando en conjunto: Lex Luthor y Joker. No les voy a contar nada más de la trama para que vayan y lean (y disfruten) esta maravilla. Simplemente les diré que es una historia que respeta, y rescata lo mejor, de las antiguas historias conjuntas entre ambos héroes.
Los autores de semejante joya son tipos con un historial repleto de éxitos y pergaminos. Leer más…
 Especiales
Por villachica,  noviembre 22nd, 2008%
El Incredible Hulk es uno de los personajes más reconocidos del Universo Marvel por los no-comiqueros, cortesía de la serie de televisión de fines de los ’70, en la que dos actores compartían el rol principal: Bill Bixby como el doctor David “Bruce” Banner, y el fisicoculturista Lou Ferrigno como el gigantón verde (eso, sin mencionar las dos películas para la gran pantalla: Hulk, dirigida por Ang Lee (2003) e Incredible Hulk, dirigida por Louis Leterrier (2008).
Claro que el personaje había sido creado en 1962, por (era que no) Stan Lee y Jack Kirby. Dotado de uno de los intelectos más avanzados del Universo Marvel (que se caracteriza por su alta presencia de lumbreras: Reed Richards, Victor Von Doom, Tony Stark, Hank McCoy y Charles Xavier tienen varios doctorados en distintas disciplinas), el (ya lo dije) flacuchento y esmirriado doctor Bruce Banner se vio afectado por la radiación gamma de una explosión nuclear y, al ser invadido por la ira, se convierte en Incredible Hulk: una fuerza de la naturaleza que se alimenta de su propio enojo, dotado de un poder físico inconmensurable y un intelecto inversamente proporcional (esta característica ha cambiado con el tiempo: durante un período, Hulk era tan articulado e inteligente como el mismo Banner).
A lo largo de sus más de cuarenta años de publicación, el gigante de jade ha tenido excelentes sagas en poder de notables escritores. Un ejemplo es la buenísima Future Imperfect, que suma al guión de Peter David un arte fabuloso de George Pérez, y que –explorando la vieja idea de los viajes temporales- enfrenta a Hulk… consigo mismo.
Lo entretenido de este personaje es que, al ser básicamente una fuerza bruta desprovista de intelecto, funciona como bueno y también como malo. En este último rol, por estos días, podemos encontrar en las tiendas especializadas World War Hulk, macrosaga en la que nuestro amigo las emprende contra los héroes Marvel a diestra y siniestra, con guiones de Greg Pak y arte de John Romita Jr., Gary Frank y varios más. Para que se hagan una idea, es un toro bravo suelto en una tienda de adornos de porcelana y vidrio. Tal cual.
A nivel físico, solo un par de personajes del Universo DC le pueden hacer el peso: el Captain Marvel y –por supuesto- Superman. Y contra este último es contra quien mejor puede funcionar una historia. Enfrentar a Hulk contra, digamos, Batman, sería una soberana lata. A la tercera página el encapotado lo tendría convertido en Banner, en camisa de fuerza, dopado, fin del problema. Pero, como bien sabemos, a Superman le gusta pensar poco e irse de coscachos (si no me creen, revisen Death of Superman: si el azuloso pensara, habría boleteado a Doomsday en la tercera revista). Leer más…
 Otros Mundos
Por Darkseid,  noviembre 24th, 2007%
 El rótulo World’s Finest fue acuñado por allá por los ’40, en una revista dedicada a contar las aventuras conjuntas de Superman y Batman. ¿Por qué? Porque cada uno, a su manera, es el mejor, y juntos, son los mejores del mundo, sin discusión (rescatando este título, existe una miniserie de tres prestigios publicada en los ’90, con guiones de Dave Gibbons y dibujos de Steve Rude, que narra una aventura conjunta de los dos héroes contra una alianza Luthor- Joker).
Superman/Batman: World’s Funniest es un elseworld de 2000, que toma el concepto de los mejores del mundo y lo tuerce ligeramente hacia los más divertidos del mundo. En estricto rigor, los protagonistas de la historia no son Superman y Batman, sino que las pequeñas pestes extradimensionales Mr. Mxyzptlk y Bat-Mite.
Mr. Mxyzptlk (se pronuncia algo así como Mics-yes-pit-lic) tiene el honor de haber sido creado por los mismísimos Siegel y Shuster en 1944. Pese a los años transcurridos, ha conservado su personalidad básicamente intacta: la de un bromista con poderes prácticamente ilimitados, que vive para hacer pasar momentos desagradables a Superman.
Bat-Mite (o Batiduende para los que vimos la versión animada “Antigua” de Batman) proviene de la misma dimensión que Mxy, claro que con otra intención: se autodefine como el fan número 1 de Batman, y lo visita frecuentemente para verlo en acción.
Estos dos duendecillos tuvieron, dentro de la continuidad pre-Crisis, un par de historias juntos: específicamente, en World’s Finest Comics 152 (1965) y 169 (1967), es decir, hace apenas cuarenta años.
La historia de World’s Funniest -convenientemente para los tiempos que corren entre la Infinite Crisis y la Final Crisis- transcurre a través de las distintas tierras del multiverso DC. Así, aparecen (entre otros): el Batman de Dark Knight, el Superman de Tierra 2, el Crime Sindycate, la Marvel Family, Captain Carrot, la batalla de Kingdom Come, los Super-Friends, las versiones TAS, e, incluso, el mundo “real” ( New York y Julius Schwartz incluídos). No les voy a contar la trama (es, a todas luces, imposible de resumir en un par de párrafos) de esta aventura imaginaria, que comienza con un aclaratorio párrafo estableciendo que todos los cómics son, exactamente, aventuras imaginarias. Leer más…
 Enciclopedia
Por Darkseid,  junio 13th, 2007%
Dentro del universo de los super héroes, hay dos que se encuentran muy por encima del resto, siendo tan conocidos que hasta mi madre (si la tuviera) los identificaría en una imagen: Superman y Batman (a diferencia de, por ejemplo Wolverine, Cyclops y muchos otros, más populares pero menos “masivos”).
Este par, nacido de la mente de jóvenes escritores y dibujantes norteamericanos hacia fines de los ’30 (Jerry Siegel, Joe Shuster y Bob Kane), es –lejos- lo mejor que el mercado del mainstream superheróico tiene para ofrecer a sus consumidores. Todo lo que vendría después se basaría en ellos: las identidades secretas, la mezcla de super poderes con habilidades, los gadgets, los disfraces, los vehículos, y así sucesivamente. Desde Peter Parker hasta los X-Men, desde la Doom Patrol hasta Punisher, todos los superhéroes nacen de estos super clase, heredando conceptos e ideas desde estas piedras angulares.
Cada uno de ellos, por si solo, ha sostenido sobre sus hombros el peso completo de una industria (y casi de un medio), permitiendo la construcción de franquicia tras franquicia tanto en TV como en Cine y Animación, desde los 40 hasta la fecha. Solamente en la pantalla grande hemos visto un total de siete encarnaciones para ambos. Leer más…
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